La razón por la cual una persona emigra a cualquier país es para encontrar una vida mejor que en su país de origen, pero cuando llega y no cumple las expectativas lo mejor que se les ocurre a algunos es convertirse en un delincuente o ya era una idea premeditada vivir de cometer delitos. ¿Acaso los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos no tenemos derecho a que nuestros gobiernos hagan lo posible por nuestra seguridad? En cambio, parece que quieren ocultar todo lo relacionado con la delincuencia de inmigrantes ilegales, es triste esa falta de empatía de muchos gobernantes.
La barbarie con la que se vive en algunos países parece que muchos inmigrantes la quieren traer al país receptor, sin querer entender que el lugar donde llegan las normas y las leyes son distintas. Se quiere cambiar el bienestar por la barbarie en vez de cambiar la barbarie por el bienestar.
La inseguridad la trae la precariedad. Su punto es que si permites a inmigrantes que lleguen en pateras como si fueran esclavos a sabiendas que van a vivir en la pobreza y en barrios marginales pues es normal que la inmigración traiga inseguridad. No es una queja al inmigrante sino al modelo migratorio. Para que se puedan integrar lo mínimo es que aprendan el idioma y una introducción a la cultura del país receptor.
Se tiene que hacer entender que nada es gratis en este país y que los servicios públicos se nutren del esfuerzo de muchos contribuyentes y se espera que que los inmigrantes también puedan aportar para que los servicios públicos funcionen, así que es necesario políticas para la integración y políticas para la deportación de aquellos que no quieran integrarse y en algunos casos generen problemas a la sociedad.
El problema no es la raza, el lugar de procedencia, la religión, el problema es la actitud con la cual viene al país de acogida.
Autor: Toni



