"...el totalitarismo es una forma de pensar que le sale de forma espontánea a mucha gente, una forma de pensar que se articula en tres pasos:
El primero es asumir como una verdad evidente que, por mucho que nadie tenga el 100% de la razón, sí que hay un sector de la población que defiende unas ideas que son evidentemente mejores. Y mejores ya no solo desde el punto de vista técnico, sino, sobre todo, desde el moral.
El segundo paso, muy lógico, es concluir que, si hay unas ideas que son manifiestamente mejores, quienes se oponen a ellas tienen que hacerlo porque son peores personas.
Y a partir de ahí, ¿cómo no dar el tercer paso? Si hay unos que son claramente buenos y defienden lo mejor para todos, mientras que hay otros que actúan por motivos egoístas y malvados, ¿no es lógico pretender que los buenos, los que defienden el bien común, controlen el mayor número de instituciones posibles y durante todo el tiempo que sea posible? ¿Qué sentido tiene ceder ninguna porción de poder a los malos?"



